viernes, 2 de noviembre de 2012

Un camino

 Un siglo sin ver luz, una década sin ver su rostro
Meses sin escuchar la voz, y desde lo lejos solo quería escucharla
Comprobar que todo te iba bien, buscar un motivo
Para hablar contigo o simplemente desearte felicidad
O hasta decirte buenos días.
Y ahora me separan horas de vuelo, horas de montaña
Horas de mar, y tengo claro que es eso, solo horas de algo
Que pueden ser cubiertas por un medio.
Me separan, pero no quiero decir nada
Solo que aunque este aquí, tengo un pensamiento en cada noche.
Aunque no lo manifieste, ni lo diga, lo siento
Y eso es lo más importante.
Y mi felicidad, estará cuando tu estés bien, lo demás
Solo puede decidirlo el misterioso destino.
Pero aunque no pueda hablar todo lo que quisiera, me conformo
Con lo poco en que te pueda escuchar.
Tal vez cuando te vea, cuando note tu presencia, de cerca
Contigo, pueda hablar más
Y un largo abrazo te pueda dar.
Y aunque pueda ser contradictorio, no espero más
Solo pasar un tiempo contigo, decirle que guapa esta
O simplemente preguntarte como se encuentras
Cada mañana, que pueda verle.
Apoyarte cuando le haga falta.
Y con todo eso, lo demás vendrá.
Y de eso dudas muy pocas tengo.
Porque el miedo ya no se encuentra metido en mi cuerpo
Solo un deseo, de pasar horas y quizás mas tiempo
Con la persona que sé,  que voy a estar feliz.
Y a la cual yo deseo que tenga una felicidad
Total y sincera.

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