domingo, 13 de enero de 2013

El mito de la pérdida localizada de peso

Asociada a la consecución de cuerpos perectos se encuentra el uso del ejercicio físico para moldear, fortalecer y adelgazar aquellas zonas donde se crea necesario.
En las mujeres, la cadera es la zona más demandada. En los hombres, el abdomen. Los culpables: la sociedad y sus biotipos, hormonas, enzimas y estilo de vida. En el caso de las mujeres, los estrógenos ensanchan la pelvis, estimulando la deposición de grasa en muslos y caderas.

Muchas mujeres están luchando constantemente contra la deposición de grasa en los muslos y en las caderas, mediante ejercicios localizados, lo que es una batalla perdida. La gran actividad de la lipoprotein lipasa en estas zonas, favoreciendo la acumulación de grasa y la baja actividad lipolítica en caderas y muslos de las mujeres, comparadas con sus otras áreas de depósitos de grasa y con las caderas y los muslos de los hombres, es el mayor problema.

La falsa creencia de la existencia de una pérdida de peso localizada, está muy extendida cuando se trata de reducir la grasa abdominal. Si bien una musculatura fuerte es beneficiosa para la salud, no es posible lograr una pérdida localizada de grasa tan solo con ejercicios abdominales.

No existen evidencias que demuestren que la grasa se puede perder de áreas corporales específicas a través de ejercicios localizados. Hay estudios que sólo han encontrado una reducción menor de un milímetro de abdomen después de seis semanas de ejercicios abdominales. La explicación de la imposibilidad de conseguir una pérdida localizada de grasa, es que el lugar desde el cual provienen las grasas como combustible durante el ejercicio depende de factores genéticos, enzimáticos, hormonales, etc. El problema se agrava cuando estas personas, convencidas de que pierden grasa y volumen de la zona con la que se ejercitan, se miden el diámetro inmediatamente al finalizar los ejercicios y lo encuentran reducido.

El uso de estos ejercicios localizados para adelgazar conlleva no conseguir tal pérdida de peso. No lograr este objetivo, provoca que la persona satanice el programa de ejercicios, al resultar ineficaz y se sumerja en el sedentarismo.

La publicidad y las promesas de pérdida localizada de peso

Toda persona está constantemente bombardeada con dietas comerciales y novedosas, comidas dietéticas, pastillas que eliminan el apetito y aparatos de ejercicio cuyo objetivo es la pérdida de peso rápida y fácil.
Existen muchos gimnasios donde existen diversos aparatos o máquinas, acompañadas en la mayoría de los casos por una lista de erjercicios, a modo de "receta", que plantean y ofertan el desarrollo de diversos grupos musculares sin el menor rigor científico, apenas basándose en la experiencia. La televisión es áun más nociva, al presentar numerosos aparatos capaces de reducir hasta 7 kilos de peso en 4 semanas, sobre todo en la zona abdominal.

Resumen de la falsa creencia

Muchas personas creen que un aumento en la actividad de músculos concretos facilita un uso mayor de las grasas almacenadas en la zona. La promesa de la reducción en un punto localizado mediante el ejercicio es especialmente atractiva desde un punto de vista estético, si bien desde el punto de vista científico no tiene sustento alguno.

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